Un lugar donde hay aves de pasos y puedes contemplar sus migraciones. Un lugar exento de contaminación lumínica y que si se va con un pequeño telescopio se puede incluso ver los anillos de Saturnos y casi tocar la luna.
En primavera se puede contemplar el cortejo de las cigüeñas, el pastar de los terneros y a los flamencos que buscan su laguna para aparearse.


Lo descubrí con un amigo hace unos años por casualidad; desde entonces son muchas las ocasiones en las que hago una escapada a ese lugar.
Los atardeceres tienen un color inquietante:





NOTA: LAS FOTOS NO HAN SIDO TRATADAS, SON TAL Y COMO LAS CAPTO LA CÁMARA
Las aguas de la laguna de la dehesa no son turbulentas. Turbulentas son las sensaciones que se experimentan.
2 comentarios:
Segi-¿y a mí cuando me vas a llevar? Las fotos son preciosas y en directo debe ser todo un espectáculo.
Como diría mi abuelo: "otra cosa es con violín"
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